Enriquecimiento ambiental del gato

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El nivel de confort de un gato con su entorno está directamente relacionado con su salud física, bienestar emocional y comportamiento. Tener una idea básica de las necesidades ambientales específicas del gato y cómo esta especie interactúa con su entorno nos dará una base para suplir estos requisitos fundamentales; evitando enfermedades relacionadas con el estrés.

Las necesidades ambientales no solo incluyen las que se relacionan con el entorno físico del gato, ya sea en el hogar (indoor) o en la práctica veterinaria (outdoor); sino también las que afectan la interacción social como las respuestas al contacto con pares o con personas. El enriquecimiento ambiental ayudará a evitar enfermedades o problemas conductuales en el gato, mejorar la capacidad de reconocer enfermedades en los tutores, facilitar el manejo animal tanto en casa como en consulta, fortalecer el lazo entre gatos y sus tutores, estimular al gato a expresar su conducta normal con todo su abanico de características.

Breve historia

Los gatos domésticos conservan muchos comportamientos de su ancestro salvaje, Felis lybica, el gato salvaje africano. El vínculo entre gatos y personas comenzó hace unos 10.000 años como una relación mutuamente beneficiosa. Los gatos se sintieron atraídos por los roedores que comían el grano cosechado. Así los gatos tenían un suministro de alimento asegurado y preservaban los depósitos de granos para uso humano. Esta relación de beneficio mutuo no requirió modificación o selección genética del comportamiento innato del gato.

El cazador solitario no aprecia los cambios

La mayor parte del comportamiento felino está diseñado para permitir que el gato cace de forma segura y se proteja. Como cazadores solitarios, los gatos pueden comer de 10 a 20 presas pequeñas por día. Evitar la amenaza es fundamental para la supervivencia de los cazadores solitarios. Los gatos prefieren un territorio familiar en el que son conscientes de su entorno físico y social. Esta sensación de control hace que el gato se sienta cómodo y reduce el estrés. La previsibilidad, la familiaridad y la rutina mejoran la capacidad de afrontamiento del gato.

Los gatos en comunidad

Muchos gatos no se llevan bien en hogares con varios gatos, si no se satisfacen sus necesidades ambientales. No obstante, esto a menudo pasa desapercibido a menos que luchen, presenten problemas de conducta o desarrollen una enfermedad relacionada con el estrés. La gente muchas veces asume que los gatos se gustan entre sí si se reúnen para comer o dormir. Sin embargo, esta mezcla puede ocurrir simplemente porque los alimentos u otros recursos se encuentran en un solo lugar. Muchos gatos en hogares con varios gatos aprenden el tiempo compartido de su acceso a lugares de descanso o para comer en la comunidad, visitándolos en momentos diferentes entre sí.

El trauma en los gatos

La edad más crítica para que los gatitos socialicen y se adapten a los humanos es entre dos y siete semanas. Los gatitos que tienen experiencias positivas de manipulación durante este período formativo afrontan mejor el estrés; muestran menos miedo y aprenden tareas más rápido que los gatitos que no reciben un trato positivo a la misma edad. Asimismo, gatos con un historial violento a temprana edad pueden ser propensos al estrés y a sus respuestas de ataque o huida.

Pilar 1: Proveer un lugar seguro

Aun cuando los gatos pueden vivir confortablemente solos o en grupos sociales, ellos cazan solos. Para el cazador solitario el riesgo de lesión es muy grande porque compromete su supervivencia. Por ende, los gatos tienden a evitar las amenazas en lugar de confrontarlas. Un lugar seguro provee al gato de la opción de retirarse de una potencial amenaza.

Usar cajas de cartón colocadas en su lateral permite al gato tener un lugar de escondite de fácil acceso e incluso con un techo. Los transportines de los gatos también deberían estar disponibles siempre y no solo guardarse para cuando tengan que ser llevados a consulta o a hospedaje, etc. Las perchas o estanterías deben ser suficientemente anchas y largas para permitir al gato acostarse; si estas tienen una concavidad en forma de hamaca entonces el gato se sentirá más escondido. Los gatos deberían permanecer en casa (indoor estrictos) con acceso afuera siempre y cuando sea controlado y el gato no pueda huir (enclosed outdoor).

Pilar 2: Proveer múltiples recursos ambientales claves separados

Proporcionar múltiples recursos ambientales que están fuera de la vista de otras ubicaciones de recursos permite a los gatos un fácil acceso y les da una sensación de control. Los recursos ambientales incluyen alimentos, agua, áreas de baño (cajas de arena o bandejas), áreas de descanso, rascado y áreas elevadas (perchas).

El acceso a un área elevada aumenta el espacio vertical del gato y le permite monitorear su ambiente. Si todos los recursos se colocan en diferentes lugares, los gatos individuales pueden evitar ver a otros gatos, minimizando la competencia por los recursos, el acoso y el estrés. El número de oro es n+1, donde n es el número de gatos. Dicho de otra manera, si tengo dos gatos entonces necesito mínimos tres ejemplares de cada recurso (comederos, bebederos, cajas de arena, rascadores verticales, etc). Para delimitar áreas basta con separar cada recurso de 1 o 1,3 metros idealmente. No olvidar separar bebederos de comederos, muy distinto al caso de los perros.

Pilar 3: Proveer la oportunidad de juego y depredación

Los gatos tienen un fuerte instinto de manifestar su conducta predatoria, la cual consiste en localizar, acechar, perseguir, saltar y capturar a la presa. El comportamiento predatorio se da incluso en gatos bien alimentados y requiere de una actividad física y mental considerable. Esto se puede lograr proporcionando juguetes; oportunidades para la interacción basada en el juego con el dueño del gato y con otros gatos socialmente compatibles, y dispositivos y prácticas de alimentación que requieren que el gato adquiera alimento de manera activa. Por el contrario, si inhibimos esta conducta felina, nuestros gatos pueden padecer obesidad, aburrimiento o frustración (cuando el juego de depredación no va acompañado de un premio comestible). Los gatos incluso podrían presentar comportamientos anormales, como excesivo acicalamiento o agresividad mal direccionada, además enfermedades inducidas por estrés.

Algunos tips para conseguir este tercer objetivo incluyen esconder alimento en múltiples lugares, esparcir comida o lanzarla para que la persigan. Tener comederos tipo rompecabezas no significa necesariamente tener que invertir una importante suma de dinero. De hecho, se pueden hacer unos comederos rompecabezas artesanales como una pirámide de tubos de papel higiénico vacíos o una huevera de cartón. La idea es tapar los contenedores para que los gatos tengan que encontrar los premios oliendo o moviendo los contenedores.

Usar el juego para hacer ejercicio es una buena idea para imitar un comportamiento depredador. Se debe mover una varita con un juguete de plumas en el extremo de manera que imite a la presa voladora (volando en picado) o presa terrestre (moviéndose en líneas rectas rápidamente alejándose del gato). Hay que dejar que el gato agarre el juguete con el extremo de la varita para simular una captura. No hay que olvidar recompensar al gato con una golosina después de jugar.

Se pueden usar juguetes que los gatos puedan manipular con las patas o la boca como aquellos que puedan contener comida. Aparte se recomienda usar juguetes grandes y blandos que se puedan rastrillar y morder. Todos los juguetes con cuerdas u otras partes que potencialmente puedan ser ingeridos por el gato deben guardarse después de jugar. En hogares con varios gatos, debe existir juguetes en lugares separados para evitar la competencia y la tensión social. De la misma manera, los dueños deben jugar con todos los gatos individualmente en momentos y lugares separados.

Finalmente, los gatos mayores todavía necesitan jugar, pero es posible que sea necesario modificar la intensidad del juego. En cambio, los gatos jóvenes generalmente tienen una mayor necesidad de jugar entre gatos y de una mayor intensidad y duración del juego.

Pilar 4: Interacción social entre humanos y gatos positiva, consistente y predecible

El manejo constante y positivo del gato desde una edad temprana conduce a comportamientos positivos como la reducción del miedo y el estrés además de generar un fuerte vínculo humano-gato. Las preferencias sociales entre los gatos varían y están influenciadas por factores como la genética, las condiciones tempranas de crianza y las experiencias de la vida. Muchos gatos prefieren un nivel de contacto social de alta frecuencia y baja intensidad con los humanos, un escenario que les brinda una gran cantidad de controlar. De esta manera, los gatos pueden iniciar, moderar y finalizar su interacción con los humanos. Dicho de otra manera, la interacción con un gato no debe ser forzada. Lo mejor es dejar que el gato inicie, elija y controle el tipo de contacto humano.

Las personas deberían bajar al nivel del gato, evitar el contacto visual fijo y darle tiempo al gato para que se acerque y haga contacto físico. Los cuidadores deben darle tiempo al gato para que olfatee sus manos y se familiarice. Si el gato parece relajado y quiere interactuar, lo demostrará con ciertas señales de calma como parpadeo lento, ronroneo, frotamiento facial, intentos de subirse al regazo de la persona, etc.

Una vez que se identifique que el gato está relajado se lo puede acariciar suavemente en la cabeza y alrededor de las mejillas. Hablarle suavemente al gato puede ayudar a tranquilizarlo, ellos no entienden qué les decimos pero sí perciben como lo decimos o el tono en el que hablamos. Las preferencias individuales de los gatos determinan cuanto les gustan las interacciones humanas, como acariciar, acicalar, jugar o hablar con ellos, que los carguen y se sienten o se recuesten en el regazo de una persona. Los dueños de gatos deben conocer las preferencias individuales de cada gato para desarrollar un vínculo fuerte con sus mascotas felinas.

Pilar 5: Un entorno que respete la importancia del sentido del olfato del gato

A diferencia de los humanos que priorizan la visión y la audición, los gatos usan información olfativa y química para evaluar su entorno y maximizar su sensación de seguridad y comodidad. La información olfativa involucra muchos olores diferentes detectados por la nariz. En cambio, la información química es detectada por el órgano vomeronasal. Se trata de un aparato olfativo auxiliar que detecta feromonas; que son sustancias químicas similares a las hormonas pero que se transmiten entre individuos de la misma especie.

Los gatos usan señales olfativas y feromonales mediante el uso de marcaje del olor frotando su rostro o su cuerpo. Esto establece los límites de su área de vida principal en la que se sienten seguros y protegidos. Siempre que sea posible, los humanos deben tener cuidado de no interferir con las señales olfativas y químicas y el perfil olfativo de un gato. En otras palabras, si el gato siempre frota sus mejillas contra una esquina de una columna o pared pues sería contraproducente limpiar esas áreas porque estaríamos eliminando señales olfativas y químicas propias de él.

Adicionalmente, se pueden utilizar feromonas sintéticas para reducir la ansiedad y aumentar el aseo personal, el interés por la comida y el uso adecuado de la caja de arena. Exponer nuevos elementos al perfil de olor del gato puede facilitarse frotándolos con un paño que haya estado en contacto con las glándulas de olor del gato durante interacciones positivas con los humanos.

Los gatos poseen seis principales zonas con abundantes glándulas de olor: perioral (alrededor de la boca), mejillas, temporales (entre orejas y ojos), interdigital y caudal (base de la cola). Otra buena opción es rociar elementos nuevos con una feromona felina sintética. Las áreas para rascarse le van a permitir al gato depositar su olor a través de glándulas en las almohadillas de sus patas. Para finalizar, se debe lavar la ropa de cama de un gato en forma rotativa para que los elementos restantes retengan el olor del gato («continuidad olfativa»).

Conclusiones

Para darle a un gato la mejor vida posible como compañero humano, todos aquellos que viven y trabajan con gatos deben comprender las necesidades ambientales básicas de los felinos y los patrones de comportamiento que se aplican a todos los gatos; independientemente de su estilo de vida.

Un gato prospera cuando le proporcionamos múltiples recursos delimitados por áreas como refugio seguro, alimento, agua, baño y áreas para rascarse y descansar. Pero, eso no es suficiente, ya que también debemos ofrecer oportunidades para jugar y expresar comportamientos depredadores. Las interacciones entre humanos y gatos deben ser positivas y consistentes. Todo esto debe hacerse en un entorno que respete la importancia de cómo los gatos procesan y responden a la información sensorial. Al enseñar a los tutores de gatos estos conceptos e implementándolos en hospitales veterinarios y refugios de animales, haremos que los gatos sean pacientes y compañeros más sanos, felices y accesibles. Concluyendo, para mejorar el bienestar del gato, optimizar la atención médica y apoyar la relación entre los gatos y sus tutores, es necesario satisfacer las necesidades ambientales de cada gato que tratamos.

Referencias

AAFP and ISFM Feline Environmental Needs Guidelines

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